Leon Tolstoi  1828- 1910

.

El dinero es una nueva forma de esclavitud, que sólo se distingue de la antigua por el hecho de que es impersonal, de que no existe una relación humana entre amo y esclavo.

.

.

León Tolstoi es un gigante del espíritu, se convirtió en leyenda literaria y es considerado, con justicia, como el mayor acontecimiento épico del siglo XIX. Este año 2011 se celebra el centenario de su muerte y, creo, que es oportuno aprovechar la ocasión para hacer una relectura de una de sus obras. A mi juicio, para recordar su memoria debemos buscar entre sus obras aquella que más nos acerque al autor y creo que en Resurrección se nos presenta Tolstoi en toda su grandeza de espíritu. En esta novela nos enteramos de la lucha interna del pensador y sus ideas. En sus novelas expresó todo lo que le atormentaba de día y de noche y que condicionaba su pensamiento y su modo de ser. Los últimos años de su vida los dedico única y exclusivamente a los ensayos en los que expone su concepto de la vida y lo hace comprensible a suslectores. Tolstoi lo tuvo todo para ser feliz hasta el último momento de su vida y, sin embargo, paso la mitad de ella dominado por las dudas y las vacilaciones, siempre en busca de la verdad y de un nuevo estilo de vida.

Entre las novelas de Tolstoi, junto a Guerra y paz y Ana Karenina, figura Resurrección, publicada en 1899. Es quizás la más autobiográfica de sus novelas. Se centra el argumento en una historia de seducción pero el pretexto argumental no se explicaría sin la consecuencia de unas reacciones morales: el seductor sigue a la muchacha a Siberia, donde se la confinó después de haber sido injustamente condenada. El arrepentimiento y la redención son dos valores éticos que confieren un giro inesperado a la novela y dan la medida enorme de la personalidad de Tolstoi. Vale la pena anotar que no afirmamos que la novela es una autobiografía ni que fuera El Conde Tolstoi quien sedujo a la doncella Katiuscha.El 20 de noviembre de 1910 expiraba el Conde León Tolstoi,considerado entonces, enemigo de la iglesia y el estado y el más grande escritor de su siglo. A sus funerales asistieron más de dos mil representantes de las artes y las ciencias europeas. Sus exequias se celebraron sin acompañamiento religioso.