Joseph Conrad 1857- 1924

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Dios es para los hombres y la religión es
para las mujeres.

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La vorágine no es solamente el caos, mientras avanza por el río Congo se van abriendo simultáneamente los diversos pliegues de la
selva y, al unísono, las pieles que cubren la moral del hombre y su descenso a los infiernos, a lo más profundo de su insaciable
podredumbre, de su instinto voraz, sanguinario y caótico. Marlow llega a la costa Africana en busca de la estación central para ir, luego,
a la estación interior en un periplo cada vez mas degradante. El Corazón de las tinieblas es un libro que pone en entredicho la realidad occidental y apela a la bondad del mundo primitivo.